¿Cómo salir de las crisis generadas por el socialismo-progresista?


La importancia capital del estudio de la historia radica en que la mayor parte de las ideas que en la actualidad se le ocurren a las personas, a las sociedades y a los llamados “estadistas”, ya se le ocurrieron a hombres del pasado y ya fueron puestas en práctica.

La mayor parte de las ideas, buenas, tontas y absurdas que en la actualidad se nos pueden ocurrir, son en su mayoría viejas ideas. Son viejas porque el pensamiento racional -y el irracional a veces- une o relaciona hechos y principios que le permiten a la mente llegar a conclusiones similares o porqué no decirlo abiertamente: las mismas.

Lo anterior no solo es la regla en el individuo, sino en las colectividades y o también en las masas.

El hombre suele llegar al mismo lugar pensando de la misma forma o intentando pensar de forma distinta; básicamente porque existen leyes del sentido común, de la razón y de la naturaleza que producen los mismos resultados. El orden de los factores no altera el producto, reza una máxima de las matemáticas.

La búsqueda de la verdad por parte de la humanidad es un hecho que nos ha llevado muchos dolores de cabeza, problemas, riesgos, guerras; pero a la vez también ha permitido al ser humano conocer la forma en que el mundo está organizado y regido. Claro está, aún desconocemos más que aquello de lo cual tenemos certeza.

La verdad radica en aquello que es inmutable a per se. Tengamos en cuenta que la lógica desarrollada por Baruch Spinoza en su obra la Ética nos permite crear los parámetros para comprender el porqué las cosas, las situaciones y los resultados son como son.

“Las cosas que no tienen nada en común una con otra, tampoco pueden entenderse una por otra, esto es el concepto de una de ellas no implica el concepto de la otra” , esto es el axioma V.

Y también: “No puede una cosa ser causa de otra, si entre sí nada tienen en común”

Como se ve de los axiomas y enunciados anteriores, las cosas que están relacionadas, son por tanto causantes de lo ideado por ellas. Las ideas que el ser humano ha puesto en práctica son por lo tanto relaciones causales de axiomas y enunciados. Cuanto más certero sea el resultado, más verdadera es la idea. Esto se ajusta al axioma VI de Spinoza: “Una idea verdadera debe ser conforme a la ideado por ella”, ni más ni menos.

Es decir, cuando una idea tiene como verdadero que el resultado de ella misma son naranjas, y al final resultan mangos; esta idea es falsa porque no arroja lo ideado por ella.

Apliquemos el axioma anterior a casos cotidianos de la vida. Si yo trabajo fuertemente y no me alimento bien, descuidando las horas de comida, o bien ingiriendo alimentos contaminados; por más que trabajar fuertemente sea bueno para la condición económica o también mental o física; la mala alimentación generará un deterioro del cuerpo, de la productividad, de la salud e inclusive la muerte.

El estudiante que se esfuerza durante su vida escolar, colegial y universitaria augura un gran éxito cuando alcance la vida adulta. Pero al salir al mercado laboral, al mundo real no encuentra empleo, o bien se ubica en tareas poco remuneradas y donde se siente que está “desaprovechando” su potencial y llevando una vida muy diferente a la que imaginó cuando se esforzó durante sus años de formación.

En ambos casos se parte de ideas falsas y se llega a resultados no esperados.

¿Cómo se sale de la crisis del socialismo-progre?

El título de este articulo se refiere a cómo salir de las crisis que el socialismo progresista genera en las sociedades y para ello era necesario tener presente que si bien el socialismo o el progresismo o bien el comunismo parten con ideas que a todas luces son verdaderas y se busca un resultado positivo y verdadero; lo cierto es que son ideas falsas que generan justamente lo contrario: un perjuicio.

El hombre de todas las épocas y no solo el actual es un ser básicamente irracional en materia de las cosas que no son visibles. La política, y las leyes que gobiernan su vida, que hacen que se comporte de tal forma o de otra, son casi siempre ignoradas por este.

Es decir, el hombre común y corriente ignora casi que por completo los sistemas políticos, sus formas y sus mecanismos. También ignora sus resultados – aunque los experimente en carne propia-. Este tipo de ser humano es básicamente un ser de creencias que de razón. En ello radica el éxito de las religiones. El ser humano ama creer. Quien se oponga a su afición merece morir.

Los sistemas políticos son ideologías, es decir, racimos de ideas que la gente ha creado sin ninguna certeza o bien con ideas falsas que se derrumbarían si fuesen juzgadas en base a sus resultados o bien sometidas al juicio de la razón.

El socialismo tiene su origen en la idea de que todos los seres humanos son iguales y por ende, una distribución desigual de bienes o capitales es injusta por antonomasia. Es injusto que haya gente con tanto y otros con tan poco.

La idea de la igualdad de los seres humanos es falsa porque el análisis práctico demuestra que somos diferentes. Por tanto, no se puede buscar una igualdad en desiguales.

El socialismo se basa en una idea falsa que arruina al ser humano en su individualidad porque iguala a aptos con ineptos. Todos los seres humanos tienen gustos, sueños, capacidades, metas, traumas, ambiciones y creencias diferentes. Intentar que todos sean iguales no solo es un error, sino además es atentar contra la principal minoría: el individuo.

Ya desde partida el socialismo está fuera de discusión como una ideología verdadera porque sus resultados son contrarios a las ideas que propone, las del bienestar común del individuo.

Desde el punto de vista económico, el socialismo sigue aún más equivocado porque se basa en un Estado grande que es administrado justamente por los ideólogos del socialismo, para reprimir, coartar y moldear al individuo según las ideas falsas de dicha ideología. En pocas palabras, el socialismo hace del individuo un objeto de su dominio, restringiendo sus libertades. Todos los hombres deben ser iguales.

El Estado grande o llamado Estatismo es necesario en un modelo de país socialista porque alguien tiene que controlar al individuo y limitar sus libertades. Los socialistas no pueden llevar a cabo sus intenciones maléficas sin un aparato represor y el Estado es el único que con el pasar de los siglos, ha ido aumentando su poder sobre el individuo. The big brother is watching you.

El tener el control del Estado y de sus instituciones, la debacle es inevitable. Esta ideología no es nueva, sino tan vieja como la humanidad misma. El colectivismo es ineficiente porque desincentiva el emprendimiento de los más capaces para una u otra tarea y hace que los incapaces usufructúen de los primeros. ¿Qué sentido tiene ser el mejor si siendo un tipo promedio ya obtienes los beneficios del sistema?(Casa, automóvil, dinero, reconocimiento etc.) No tiene sentido ser diferente, basta con ser promedio o tener los mismos sueños y los mismos bienes que los demás. Se premia la mediocridad antes que la excelencia. Sino que lo diga el sistema educativo público.

Al poco tiempo el sistema entra en problemas porque se vuelve improductivo, ineficiente e ineficaz. No existe sociedad del mudo en la historia de la humanidad que se haya vuelta rica por medio del colectivismo socialista. Ni una sola.

Entonces ¿Cómo salir de esta crisis? Lo primero que debe entenderse es que bajo un modelo socialista-progre mi libertad, tu libertad y la de los demás se reduce al grado de llegar a ser tan solo una quimera. Por lo tanto, la única forma de salir de esta crisis es siendo más libres. Fomentando la libertad individual, económica y de pensamiento.

Lo anterior es más fácil decirlo que hacerlo; mas cuando la masa ignorante no se da cuenta que ellos mismos son las víctimas de las ideas en las que creen. La forma para adquirir libertad es primero darnos cuenta que el problema es la perdida de libertades. Que un Estado grande, que más empleados públicos, que los “servicios públicos” y que la cantidad de leyes y políticos recaen sobre los hombros del individuo.

Por cada ley que se crea en una sociedad; mueren una o más libertades.

No faltarán aquellos que apoyan las leyes, el pago de impuestos, a la clase política o bien al crecimiento del empleo público. Ya esto fue estudiado y demostrado como una de las principales cadenas o trabas que no dejan renacer la libertad en las sociedades. El pensador fue el francés Frédéric Bastiat.

Todos tenemos una fuerte inclinación a considerar lo legal como legítimo, hasta tal punto que son muchos los que falsamente dan por sentado que toda justicia emana de la ley. Basta pues que la ley ordene y consagre la expoliación, para que ésta parezca justa y sagrada para muchas conciencias. La esclavitud, la restricción, el monopolio, encuentran defensores no solamente entre los que de ello aprovechan, sino aún entre los que por ello sufren.

Lo anterior quiere decir en palabras actuales – para quienes resulte incomprensible – que defender al Estado a través de las leyes o bien aquellos intentos de imponerlas, es una acción que va contra la libertad.

La clase política, las instituciones, los empleados públicos y los llamados “servicios públicos”, siempre siempre – y no es de otra forma – recaen sobre el individuo, a través de los impuestos o de la coerción directa. Los impuestos son impuestos por el aparato represor del Estado para que los políticos lo administren – nótese la terrible locura de poner a la clase política a administrar el dinero que el Estado le roba al individuo -. El Estado es por naturaleza siempre siempre, ineficiente y el mayor causante de los problemas que aquejan al individuo.

Esto no es fácil de comprender para las mentes estrechas, muchos dirán que el servicio de salud público no puede ser privatizado porque es esencial. Que la educación debe ser siempre pública porque no todos pueden pagar los costos que representa una buena educación par sus hijos. Pero no se dan cuenta estas personas que justamente la salud, la educación, el agua potable y demás, son pagados con dineros privados que son drenados del bolsillo del individuo hacia las bolsas de la clase política que pondrá a sus serviles a manejar instituciones para brindar dicho servicio y siempre de la peor manera. Y lo harán siempre siempre mal, porque no existe un régimen de competencia. La clase política y el burócrata, hagan bien o hagan mal su trabajo, quincena a quincena, mes a mes, el dinero fluye del individuo a los políticos y sus instituciones. Nótese el problema del sistema.

El problema de origen, radica en la mente de las personas

No existen servicios de salud pública, educación, techo o subvenciones públicas. Todas estas se financian con dinero privado que es robado al individuo de diversas formas.

En este sentido, el individuo apto es esclavo de organizaciones – Estado – ineptos que viven a costillas del esfuerzo de los que sí trabajan y producen.

El socialismo se alimenta del estatismo y se desvive por crecer, crear más leyes, más puestos para empleados públicos, instituciones y otras sociales; porque sabe que así no tiene que esforzarse por ganar su propio pan, techo y abrigo.

Para salir de la crisis generada por el socialismo, el individuo debe primero arrancar sus ideas erróneas anteriormente citadas. Nada es gratis. Es la máxima de la economía desde tiempos prehistóricos. Por tanto, es un engaño el discurso de que lo público es gratis y mejor. Porque ni es gratis ni es mejor.

Lo mejor es la libertad, la reducción del Estado, la reducción o eliminación de impuestos, y la reducción de la clase política a mínimos que permitan que la enfermedad (políticos y empleo público) no maten al cuerpo.

Acá las medidas que toda sociedad que aspira a salir de la crisis y desarrollarse debe cumplir sí o sí.

  1. Reducción de impuestos
  2. Reducción del aparato estatal (ministerios, instituciones y empleo público)
  3. Derogación de leyes
  4. No creación de nuevas leyes como si los congresos nacionales estuviesen solo para crear leyes
  5. Reducción o eliminación (de ser posible) de órganos y plazas políticas, ministerios, diputados, senadores, alcaldes, munícipes, regidores etc.
  6. Eliminación de trámites o procedimientos para el emprendimiento económico.
  7. Reducción del intervencionismo bancario en torno a la cadena de producción o de consumo.
  8. Eliminación de subsidios a organizaciones privadas que tienen entre sus objetivos la intervención de los valores culturales del individuo.
  9. No intervención del Estado en políticas públicas que conllevan la destrucción del derecho inalienable de los padres a formar a sus hijos en valores morales.

Seguiré tratando un poco más a fondo este tema y veremos cómo los casos exitosos de naciones que han llevado a cabo una reforma liberal en sus economías y cultura, son cada vez más ricos y prósperos.

¿Desea ampliar más en este tema?

Te recomiendo varias libros que tratan sobre el tema en cuestión. Pedirte que leas todos sería algo abusivo, con que leas al menos el primero de los libros te ayudará a comprender cómo funciona el mundo, porqué todo marcha mal y cómo podría marchar mucho mejor.

  • Hayek, Friedrich. 1944, Camino de servidumbre.
  • Mill, John Stuart. 1879, Capítulos sobre el socialismo
  • Bastiat, Frédéric. 1850, La ley.
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