La extrema derecha no existe, es un invento de la extrema izquierda


Con esta frase el reconocido intelectual y filósofo español Antonio Escohotado se refirió ante la consulta de un periodista del medio La Sexta e indicó básicamente que la extrema izquierda ha creado un falso enemigo imaginario para imponerse en todas las sociedades.

No existe la extrema derecha, es un invento de la extrema izquierdaque necesita un reflejo especular“, asegura Escohotado, “y donde hay algo se lo inventa”; “Ellos (la extrema izquierda) necesitan siempre algún adverbio, que es el que da contenido, aunque en realidad sólo pueden dar contenido los verbos y los nombres”. Reseña La Sexta.

Pero, ¿realmente esto es así? ¿Hemos vivido engañados pensando que existe algo al cual achacamos todos los males de la sociedad? Efectivamente la extrema derecha no existe. Analicemos con detalle el asunto.

Primero, es necesario comprender que la derecha en sí misma solo puede ser una, y es la libertad. Hay quienes usan el vocablo “derecha” de forma vernacular o popular, y por lo general tiene una connotación algo diabólica. Pero ¿qué es la derecha? Lo que el vulgo suele llamar la “derecha” en realidad se refiere a aquella posición e ideología política, humana y económica que tiene como fin primordial la libertad del ser humano. Esta libertad evidentemente es un concepto limitado por la vida y libertad del prójimo. Es decir, la libertad humana comprendida ante la igualdad ante la ley, donde el individuo -la más grande minoría de este mundo- tiene las potestades de decidir y hacer con su vida según sus intereses, necesidades y sueños; eso sí, limitándola con respecto a las mismas libertades de los demás. En este punto es meritorio hacer un paréntesis con respecto al tema del aborto, ya que aunque pareciera ser que la mujer embarazada es un solo ser, lo cierto es que no lo es. Son dos individuos, el cual -el niño por nacer- subsiste y se desarrolla gracias al apoyo de la madre, de su propia madre; estamos ante la presencia de dos individuos, ambos sujetos al derecho.

La libertad al ser solo una, ya que se es libre o no se es; segundo, por tanto no pueden existir dos o más tipos de libertades; razón por lo cual es tonto afirmar que existe una extrema derecha, como queriendo decir dos cosas: que la libertad es mala y que existen libertades buenas y libertades malas.

La extrema izquierda sí existe

Quien se haya tomado el tiempo de adentrarse en la historia del siglo XX, notará cómo la izquierda provocó la mayor tragedia que la humanidad tiene conocimiento: 100 000 000 de personas fueron asesinadas a manos de la izquierda.

Desde el surgimiento del primer Estado comunista en 1917, llevado a cabo por una revolución “proletaria” que no tenía nada de proletaria y mucho de asesina; se dio inicio al siglo del terror.

Su fundador, el genocida Vladímir Lenin puso en práctica una ideología mentirosa y ya refutada: el marxismo. No contento con ello, Lenin instauró el terror como política de choque, asesinando a cientos de miles de personas a sangre fría y matando de hambre a más de 5 millones de rusos.

Tercero, el comunismo es la extrema izquierda y el socialismo es el hermano empobrecedor de sociedades que enarbola las ideas del autoritarismo que una, otra y otra vez ha fracasado en el mundo.

La izquierda vive del conflicto

Sonará extraño para aquellos que no se han tomado el debido tiempo para el estudio al menos somero del compartamiento de la izquierda global, pero si algo define a la izquierda es el hecho de vivir revolucionando y generando conflictos en las sociedades.

Esto no podría ser de otra forma, ya que hasta el mismo fundador del socialismo “científico” – Karl Marx y Friedrich Engels – teorizaron y promovieron que la historia de la humanidad es la lucha de clases. La lucha es conflicto, es guerra, es violencia y es revolución.

Los discursos tradicionales de la izquierda siguen siendo los mismos: el conflicto. Para esta ideología, el conflicto es el motor, es su corazón. En ella nacen los discursos de la desigualdad, de la injusticia social, del anti capitalismo, feminismo, ecologismo y otros ismos más, de los cuales algunos de ellos se han apropiado descaradamente; e inclusive son los creadores de la satanización del término Neoliberal.

Haciendo un paréntesis con respecto a uno de los epítetos que la izquierda suele utilizar contra quienes se oponen a sus ideas autoritarias, el término neoliberalismo es un concepto inventado por el economista alemán Alexander Rüstow en 1938, el cual le permitió crear conceptos para ideologías que en su opinión eran diferentes, es así que definió el liberalismo clásico – creado por Adam Smith – y un supuesto nuevo liberalismo al cual llamó Neoliberalismo. Pero esto es un equívoco completo, porque como ya explicamos más arriba, la libertad es solo una. No existen viejas o nuevas libertades. El liberalismo como ideología es solo una; a pesar de que los progresistas hayan penetrado a algunos liberales para crear lo que se conoce actualmente como liberprogre; una ideología que dice apoyar la libertad económica, pero que destruye las libertades fundamentales como son la libertad de pensamiento, credo religioso y el derecho fundamental a la vida, ya que apoyan el aborto.

La mayor parte de la gente de izquierda no es tonta, sino inconsciente

No ha muchos años atrás, en hispanoamérica se solía hablar de que cada vez que ocurría una crisis en la región, se debía a que el “imperio” estadounidense estaba desestabilizando la situación de los Estados.

Como se ve de lo anterior, este discurso es sustancialmente de izquierda en el tanto de que para generar el conflicto, la izquierda siempre necesita un enemigo en común al cual satanizar para así destruir y plantear la economía socialista y el autoritarismo que permita que nadie pueda traerse abajo el sistema; porque es bien sabido que el socialismo no funciona, por tanto la única forma de ponerlo en práctica es por medio de la violencia y la destrucción de las libertades del individuo.

Sé bien que para algunos estas palabras sonarán radicales, pero es que quien profesa las ideas de izquierda a veces llega a la verdad de forma empírica, pero esta nunca llega a la conciencia.

Quiero decir, hay gente de izquierda que saben que sus ideas no funcionan, que generan caos y que son autoritarias y destructivas de las libertades individuales, lo saben bien; pero esta verdad no ha llegado aún a sus conciencias interiores; ya que han ingresado a esta religión política (el comunismo), básicamente porque han perdido la fe religiosa o la fe en general.

Habrán también aquellos que a vista de que no poseer fe y quieren estar a la moda de sumarse a la muchedumbre, ensalzarán los mismos discursos porque sencillamente es una moda, y nadie quiere ser anticuado. Otros tantos se sumarán a la izquierda por cobardía, como es el caso de los políticos y los periodistas, quienes además buscan obtener un caudal político, porque esta gente ve a los demás como votantes y fans. Nada más que eso.

La izquierda siempre tiene éxito entre los jóvenes porque la adolescencia es un continuo adolecer, es decir, un sufrimiento por la autodefinición y no existe camino más fácil para esta definición que la negación y el conflicto. Por eso son presa fácil de los discursos de la izquierda. No solo quieren tener razón, sino además ser superiores moralmente. Por ello caer en las rabietas o en el discurso socialista de los jóvenes, como creyendo ver en ellos una supuesta inteligencia que la gente adulta no poseemos, no solo es un equívoco, sino además es peligroso.

Las ideas de izquierda, que no son otras que el odio, la envidia y el robo, seguirán siendo populares, porque el ser humano en el fondo arrastra consigo mismo, estos sentimientos casi que durante la mayor parte de su vida. La izquierda solo hace aflorarlas de forma irracional. Por eso para una persona de izquierdas es natural abogar por la envidia al preguntarse “¿por qué unos tienen tanto y otros tienen tan poco? La culpa de que algunos no tengan nada es de los que tienen mucho.” Así opera el discurso y la mente de la izquierda.

Finalmente un fenómeno interesante de las gentes que abanderan las luchas sociales, es decir la izquierda, es que se autoproclaman y se autoreconocen con una superioridad moral, ante la cual nadie puede discutir o interpelar, porque automáticamente eso coloca a su interlocutor en el mismo pellejo del diablo.

¿Cómo se reconoce a los socialistas del mundo?

Resumiendo, la gente de izquierda utiliza términos y vocablos a veces carentes de significado. Uno de esos es el término facho o fascista, lo cual denota una profunda ignorancia, ya que el fascismo es justamente un autoritarismo socialista, es decir, un engendro de la misma ideología que profesan. Los nazis eran nacionalistas socialistas. Los fascista de Mussolini eran socialistas nacionalistas.

Sumado a lo anterior, las gentes de izquierda se han apropiado de temas que antes perseguía o satanizaban, como son los derechos de las mujeres, los derechos de las personas con preferencias sexuales homosexuales, del ecologismo y defensa del ambiente, de los derechos humanos y de la paz.

Como bien escribió el gran intelectual Ludwig Heinrich Edler von Mises, la humanidad ha tenido que luchar contra quienes buscan imponer sus privilegios disfrazados de derechos para asegurar la libertad del individuo.

La historia de Occidente, desde la Polis griegas hasta la resistencia actual al socialismo, es esencialmente la historia de la lucha por la libertad contra los privilegios de los burócratas.

Ludwig Heinrich Edler von Mises

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