Durante una expedición a la zona de Fila Matama con el objetivo de hallar el avión siniestrado en las montañas de Costa Rica y perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina, un equipo de rescate de costarricenses, entres los cuales se incluía el señor José Campos, se logró dar con un hallazgo muchísimo más valioso que el del avión argentino.